miércoles, 7 de marzo de 2012

Capitulo 2



Un año después, si, así como lo leen, ya paso un año, en este momento ya voy a entrar a la secundaria, a la misma a la que iba mi hermano y claro Donghae también va a esta secundaria, sinceramente solo entre a esa secundaria por él pero pues eso no es algo que sepa mi hermano, ni lo sabrá, jajaja. Faltaban dos días para entrar a clases, y por cosas del destino o lo que sea, Donghae se quedo a dormir en mi casa, todo el fin de semana, y se ira con nosotros el primer día de clases, no cabe mencionar que mi emoción no cabe en mi, estoy tan, tan, ni lo puedo decir, solo estoy muy feliz.
En esos momentos eran como las 12:30 p.m. mi hermano estaba como un buen anfitrión estaba totalmente desparramado en el sillón de la sala viendo la tele, con un plato con cereal el cual ya se había convertido en un extraño fluido. Pase cerca de él moviéndolo para que reaccionara, pero no, y gracias a eso yo era la que tenia que limpiar, de verdad que lo maldecía en mi mente.
Al terminar de limpiar, lo cual no fue nada fácil, menos con el bruto de mi hermano estorbando el paso con sus patotas, pero lo hice, algo por lo cual merecía un buen baño, y un merecido descanso, aunque no mas del que se merecía mi mama, pues ella limpio el infernal y llamada zona desconocida que era el cuarto de mi hermano, nadie que entre a ese lugar cuando esta sucio, puede salir con sus fosas nasales intactas, dejan de funcionar un buen rato, hasta los ojos se ven dañados, se ocupa una mascara para poder respirar, bueno si es una exageración pero, si se pasa, esta realmente desordenado, le debería dar vergüenza.
-¡Unma, voy a la tienda!- le grito mi hermano.
-Espera-le dije-¿y si llega Donghae? Lo tienes que recibir tu.
-No me voy a tardar, ya regreso.- Y se fue sin mas ni mas. Pues bueno -¡Unma!-grite sin darme cuenta que mi mama estaba a mi lado- uy.- la iba a dejar sorda si seguía haciendo eso; se estaba sobando el oído.
-¿Qué paso?-me dijo
-Te iba a decir que me voy a bañar y que mi hermano como ya escuchaste se fue a la tienda, pero no dejo dicho a cual se fue, así que si llega Donghae, tu lo vas a atender- dije sonriente.
-Si, esta bien, pero apúrate, estas toda sudada,- dijo con cara de fuchi.
-Si, ya voy.
Me subí y me metí al baño y me quite toda la ropa para meterme a bañar, y todo iba muy bien, la verdad que si, el baño fue relajante aunque más rápido de lo que quería pues quería salir rápido por si ya había llegado Donghae, pero para mi brillantísima mente, se me había olvidado mi bata y mi ropa, ¿Cómo se me pudo olvidar? Pero si, se me olvido, lo único que había era un toalla blanca, como mi única opción la ocupe para cubrir mi cuerpo, para ser sincera no cubría mucho, solo de mi pecho a un poco debajo de mi trasero, ¿Por qué no había una toalla mas gruesa? Sin embargo mi hermano no estaba, mi mama estaba abajo, y Donghae todavía no llegaba, entonces estaba bien, según yo nadie me vería, así que salí del baño con una ola de vapor cubriéndome y esparciéndose por el pasillo, cuando se disipo un poco, ¿Qué fue lo que me encontré? La cara de un Donghae sorprendido, con las mejillas rojas como tomates, y como todo hombre haría, me escaneo con la mirada, haciendo que los colores se me fueran a la cara y también la sangre se me fuera a los pies. Era tan inesperado esto, a mi no me gustaba la ropa pegada y siempre la usaba holgada, nada mas por el simple hecho de que mi cuerpo había cambiado y esperaba, no se, alguna situación diferente para mostrarlo, pero no, fue de lo mas inesperado posible.
Tanto él como yo no nos dejamos de ver, fue tan raro, parecía tanto tiempo pero a la vez era poco, me miraba con vergüenza como también con cariño y algo mas que no logre comprender, yo solo miraba su cara, algo que no podría hacer en mis cinco sentidos, la vergüenza me hubiera ganado, pero algo no me dejaba quitar mi mirada de él. Observe que me iba a decir algo cuando
-¡Song! Hija apurate.- grito mi mama. Si hubiera sido un anime me hubiera caído en forma graciosa.
-Ya voy- le devolví el grito, le dedique una ultima mirada a Donghae, que seguía con cara de ¡Woo!, yo me apure a llegar a mi cuarto que era la puerta que estaba enfrente a la izquierda del baño. Mi respiración era pesada y muy acelerada, fue el momento mas eufórico de mi vida por el momento, no sabia lo que pasaría el día siguiente.
En la noche del día siguiente, estaba en mi cuarto medio acostada en mi cama que estaba enfrente de mi closet; de repente escuche que tocaban mi puerta.
-Adelante-dije sin despegar la vista del libro que estaba leyendo.
-Amm.. Song soy Donghae- solo sentí mis ojos se abrían mas de lo que debían- tu mama me dijo que tenias una cobija aquí-dijo asomando su cabeza.
-Si pasa-dije dejando a un lado el libro e hincándome en la cama- mira esta ahí- le señale el closet- en la parte de abajo.
-Oh, gracias- me sonrió y se fue directo al closet a sacar la cobija.- Y…
-¿Y?-pregunte
-¿Qué lees?- me dijo sentándose en mi cama.
- Pues, un libro de Julio Verne, viaje al centro de la tierra, una amiga me lo recomendó.
- ¿A si?- dijo acercándose a mi, como a gatas, no es necesario decir que mi corazón se aceleró, mucho, pensé que haría algo, estiro su mano, parecía que me iba a agarrar el rostro pero agarro el libro, lo que hizo que bajara el rostro por vergüenza, ¿Cómo podía pensar eso?.- Es muy interesante-se quedo viéndolo- pero…- volví a mirarlo y oh sorpresa, me dio un beso en la boca, uno de piquito pero fue tan tierno, que fue único, mas por que ese fue mi primer beso, dejo el beso y dijo- pero, creo que eres mas interesante tú.-sonrió, ah, una sonrisa de ternura y vergüenza a la vez, como un pequeño niño que se declara por primera vez, yo por mi parte me quede sin habla, solo mi cara se puso roja y la sentía arder, de seguro estaba brillando por tanta sangre agolpada en mis mejillas. Soltó una risita, y me dio otro besito, al termino de este me abrazo, pero el encanto no duro mucho, mi mama y mi hermano se escuchaba discutiendo al subir las escaleras, el se paro y agarro la cobija y yo agarre el libro, como si nada hubiera pasado. Antes de salir de mi habitación me dedico una linda sonrisa y se fue, yo me tumbe en la cama, tocando mis labios preguntándome si de verdad acababa de pasar lo que acababa de pasar.

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